Las herramientas son para los momentos difíciles. Esto es para los momentos tranquilos. Tres minutos cada noche, para hacer crecer lo que está debajo de todo lo demás: la conexión.
Únase al mundo de su hijo o hija por cinco minutos. Sin enseñar, sin redirigir.
Practicar otra vez →Describa lo que hace su hijo/a con frases cortas y sencillas. No pida nada a cambio.
Empezar →Agregue una cosa pequeña a lo que su hijo/a ya está haciendo. Un bloque, un sonido.
Abrir →Deje un espacio de cinco segundos y permita que su hijo/a lo llene. La pausa es el trabajo.
Abrir →Su hijo/a ya le está hablando, antes de las palabras. Aprenda a notarlo y a responder.
Abrir →La verdad debajo de las cinco. Usted empezó sabiendo. Aquí están los nombres.
Abrir →En un momento difícil, una crisis (meltdown), una sobrecarga, usted no necesita una lección. Abrir Un momento difícil →
Ayude a su hijo/a a unir palabras con lo que pasa por dentro. Un sentimiento con nombre es un sentimiento que se puede sostener.
Prepárese antes de la tormenta. Una caja de cosas que ayudan a su hijo/a a volver a la calma.
"Es hora de irnos" puede sentirse como si alguien demoliera un mundo en el que su hijo/a todavía estaba.
Primero descubra cómo funciona la mente de su hijo o hija. La guía le indica la práctica que mejor encaja. Ver las guías →
Por qué es gratis y privado: estas prácticas funcionan en su teléfono, no guardan nada en un servidor y no piden una cuenta. Las prácticas son las mismas si hace una o las seis. No hay nada que comprar ni nada que terminar. Vuelva cuando sea una noche tranquila.