- Sonido
- Los lugares llenos de gente me agotan rápido. Si me pongo audífonos, no te estoy ignorando.
- Hablar
- Me va mejor con mensajes de texto que con llamadas. Dame un poco de tiempo para responder.
- Planes
- Avísame de los cambios con tiempo. Los cambios de último momento me cuestan el resto del día.
- Cuando me quedo en silencio
- No es por enojo contigo. Necesito más o menos una hora a solas, y luego vuelvo.
- Lo que me ayuda
- Preguntas claras y directas. Grupos pequeños. Lugares conocidos.
¿Cuál de estas frases se parece más a ti?
No necesitas las palabras exactas para lo que buscas. Elige la frase que suene a algo que dirías. Siempre puedes volver y elegir otra.
Creo que podría ser autista.
Cómo se ve el autismo en adultos, por qué no se detecta y qué puedes hacer al respecto, si quieres hacer algo.
Me acaban de decir que soy autista.
Un camino corto para las primeras semanas. Una cosa pequeña al día, nada urgente.
Siempre tengo mucho cansancio, y dormir no lo arregla.
Podría ser agotamiento autista. Es común, tiene causas conocidas y para muchas personas mejora.
Sigo mirando mi vida de otra manera.
Una forma privada de repasar la escuela, las amistades y el trabajo con lo que sabes ahora.
Quiero que la gente entienda cómo funciono.
Haz una tarjeta de una página que puedes mostrar a tu pareja, a tu jefe o jefa, o a un médico. No tienes que hablar.
Lo social me agota, y no sé qué hacer al respecto.
Formas de mantener el contacto con la gente que gastan menos energía. Tú eliges con quién y cada cuánto.
Cosas que puedes hacer y guardar.
Cada herramienta se guarda solo en este dispositivo, y todo aparece en Mi kit.
Planear hoy por energía, no solo por tiempo.
Mira lo que te cuesta el día, lo que te recarga y lo que queda.
No logro empezar.
Divide una tarea en pasos muy pequeños y mira solo el siguiente.
¿Qué me abruma y qué me ayuda?
Un mapa de cada sentido: demasiado, no suficiente o bien.
Las citas médicas me abruman.
Consejos y una tarjeta que le dice a tu médico qué te ayuda.
Necesito pedir cambios en el trabajo.
Toca lo que necesitas y obtén un correo listo para enviar.
No puedo hablar ahora mismo.
Letra grande en tu pantalla para mostrarle a alguien, y pasos rápidos para la sobrecarga.
Ideas, lugares y recursos gratis.
Ayúdame a entender cómo funciona mi mente.
Monotropismo, doble empatía, enmascaramiento y más, en palabras claras.
Salir me deja sin energía.
Aeropuertos, tiendas, eventos y restaurantes con menos sobrecarga.
¿Qué herramientas gratis ayudan de verdad?
Ajustes del teléfono que ya tienes, sitios web gratis y ayuda solo por mensaje de texto.
Quiero aprender más sin pagar.
Guías gratis escritas por personas autistas, y libros para pedir prestados en la biblioteca.
¿Hay ayuda gratis para la que califico?
Programas de empleo, ayuda legal, cuentas de ahorro y beneficios.
¿Dónde está todo lo que guardé?
Todas tus tarjetas, planes y notas en un solo lugar, con copia de seguridad.
Preguntas que suelen venir después.
Quiero hacerme una evaluación.
Quién la hace, qué pasa, cuánto cuesta y cómo revisar al profesional.
¿Lo digo en el trabajo? ¿Qué puedo pedir?
Tus opciones, tus derechos y una solicitud que puedes enviar por escrito.
¿También tengo TDAH?
Cómo se cruzan el autismo y el TDAH, cómo distinguirlos y qué ayuda con los dos.
Quiero un terapeuta que me entienda.
Buenas señales, señales de alerta, preguntas que hacer y cómo cambiar de terapeuta.
Mi hijo o hija es autista, y yo también.
Compartir la casa, las reuniones de la escuela y cómo contárselo a tu hijo o hija.
Alguien que quiero es autista.
Para parejas, familia y amistades: qué ayuda y qué evitar decir.
¿Puedo confiar en este sitio?
De dónde viene la información y lo que MOEˣ nunca hará.
Cuando años de esfuerzo por seguir el ritmo te alcanzan.
El agotamiento autista es un periodo largo de cansancio profundo. Por lo general viene de años de aguantar el ruido, el esfuerzo social y los cambios sin tiempo suficiente para recuperarte. Es distinto del cansancio común, y es distinto de la depresión, aunque los dos pueden ocurrir al mismo tiempo.
Cómo se puede sentir
- Cosas que antes podías hacer, como cocinar, el correo electrónico o las llamadas, ahora se sienten imposibles.
- Los sonidos, las luces y las multitudes te molestan más que antes.
- Hablar cuesta más esfuerzo. Las palabras salen más despacio, o no salen.
- Necesitas mucho más tiempo a solas, y un fin de semana libre no te recarga.
Es un patrón conocido y tiene una causa. No es pereza, y no significa que estés empeorando como persona.
La recuperación empieza con menos estímulos, no con más esfuerzo. Quita una exigencia esta semana y protege tu tiempo tranquilo como si fuera una cita.
Lo que suele ayudar
- Bajar las exigencias donde puedas, aunque sea por unas semanas.
- Menos compromisos sociales, con las personas en quienes más confías.
- Tiempo para hacer lo que te recarga, sin culpa.
Cosas que quizá sentiste durante años, con nombre.
Mucha gente encuentra estas palabras después y piensa: "eso era lo que me pasaba". No tienes que usar ninguna.
- Autista
- Una forma distinta en que el cerebro recibe y ordena el mundo. El nombre médico es trastorno del espectro autista (TEA). Muchas personas adultas simplemente dicen autista.
- Enmascaramiento
- Esconder o copiar conductas para encajar, como forzar el contacto visual o ensayar la charla trivial. Funciona, y cuesta mucha energía.
- Bloqueo (shutdown)
- Cuando te quedas en silencio y no puedes responder, porque tu cerebro recibió demasiado. Pasa con descanso y menos estímulos.
- Crisis (meltdown)
- Una sobrecarga que sale hacia afuera en vez de hacia adentro: llanto, enojo, necesidad de irte. No es un berrinche, y no es una decisión.
- Sobrecarga sensorial
- Cuando el sonido, la luz, el tacto o los olores son demasiado para filtrarlos, y todo se siente fuerte a la vez.
- Stimming
- Movimientos o sonidos repetitivos que te ayudan a mantener la calma o la concentración, como dar golpecitos, mecerte o tararear. La mayoría de la gente lo hace un poco.
Explícate una vez, por escrito.
Responde unas preguntas cortas sobre el sonido, la energía, la forma de hablar y lo que ayuda cuando las cosas se ponen difíciles. Obtienes una tarjeta de una página que puedes mostrar o enviar a las personas que te rodean, para no tener que explicarlo en voz alta cada vez.
Se queda en tu dispositivo. Tú decides quién la ve.
Mucha gente se entera a los 30, 40, 50 años o más.
A menudo pasa después de que a un hijo o una hija le dan el diagnóstico, o después de un agotamiento que no se quitaba. Muchas de estas personas pasaron años pensando que simplemente eran malas para cosas que a otras personas les resultaban fáciles. Eres parte de un grupo grande y silencioso, y muchas de esas personas también están leyendo páginas como esta en privado.